NOTA: 9 / 10. Whitesnake-1987

Cuando en 1987 David Coverdale decide dar un giro a sus Whitesnake, llevándolo hacia el Hard Rock dominante en aquellos días, consiguió dar con la tecla que puso a su banda en las más altas cotas de ventas y popularidad; también tuvo que ver mucho en ello los vídeos que acompañaron a sus singles, muy acordes con la época, idóneos para la MTV del momento, aquélla que emitía rock y heavy (y no lo que es ahora).

El vinilo en cuestión está entre los fundamentales del género (a pesar de sus detractores), yo le tengo especial afecto ya que fue uno de los que más he disfrutado. No tiene desperdicio de principio a fin, con una serie de canciones que ya son himnos no sólo del grupo, sino de la historia del Heavy.

“Crying In The Night”, la primera en la frente; todo un temazo con un final impresionante; guitarras y batería dándolo todo.

Coverdale aullando en “Bad Boys”. Cañera, vacilona y callejera. La “oveja negra de la familia”.

Tras ellas viene el póker de ases del disco. Tal vez, en mi opinión, las mejores. “Still Of the Night”, un tema muy en la onda Led Zeppelin. “Here I Go Again”, actualizada para la ocasión dotándolas de más fuerza, ya aparecida en los primeros ochenta, sin duda uno de sus temas más populares y para mí el TEMA de la serpiente blanca. “Gime Me All Your Love”, una canción con mayúsculas dónde Coverdale demuestra que está entre las mejores voces del panorama rockero; aquí se le puede oír hasta como toma aire. Y la cuarta del póker: “Is This Love”. ¿Quién no la ha escuchado? Tal vez junto con “Still Loving You” de los Scorpions, la balada heavy por antonomasia.

El Disco encara la recta final con “Children Of The Night”, donde de nuevo las guitarras toman protagonismo. La fiesta continúa con “Straight for the heart”, muy de los ochenta con coro pegadizo.

Cerrando con “Don’t turn away”, un medio tiempo para dar carpetazo a unos de los discos más brillantes de los ochenta, tal vez el mejor de Whitesnake, reflejo de una época irrepetible donde las melenas cardadas y las blusas amplias dominaban la escena rock; tiempos que murieron en su propio éxito y víctimas de nuevas modas, pero bueno, eso es otra historia.

Texto: Ángel MD