skapHoy en Siete Pecados, aún más rabia madrileña. Reconozco  que las bandas del rock estatal de los ´90 y primeros años del nuevo siglo los tengo tan machacados que meterlos en esta sección se me va de las manos, pero bueno, seguiremos insistiendo… En este caso, sólo ha dado para cubrir sus dos primeros LP´s.

Sin más preámbulos: Ska-P.


 

“El hombre resaka baila Ska”. Ska-P (1994)

Pocas cartas de presentación se me antojan más sencillas y a la vez efectivas que el corte inaugural del primer disco de los vallecanos. Ciertamente la producción se queda corta, y la imaginería del grupo se debocaría del todo en su segundo LP, pero los atisbos esbozados ya molaban.


 

“Como un rayo”. Ska-P (1994)

Siempre orgullosos de su barrio, el Rayito no podía quedar de lado. Emblema de la República de Vallekas, nos presentaban una pista apta para el desfase, y que acabó convirtiéndose en un himno.


 

“El gato López”. El vals del obrero (1996)

El álbum que los llevó a todos los rincones de la geografía, a sonar en todos los garitos (de cualquier tipo…), a ser versionados en las fiestas de los pueblos y restallar como pocas veces se ha visto en estos pantanos, se abría con el tema más cañero y de los que mejor ha sobrevivido al paso del tiempo. Inmenso Gato López.


 

“Ñapa es”. El vals del obrero (1996)

Furioso ataque contra un país panderetero personificado en la persona de Jesulín. Pura tralla sin reparos.


 

“El vals del obrero”. El vals del obrero (1996)

En directo funciona como pocos y estoy seguro de que lo has escuchado tantas veces como yo… Era festivo, con una letra muy inspirada y resultón en el más amplio sentido de la palabra. Abrasado… y siguen abrasándolo.


 

“No te pares”. El vals del obrero (1996)

Tras “Gato…” y “Ñapa…” cierra mi Top 3 del disco, muy por encima de otras que han trascendido más allá del plástico.


 

“Cannabis”. El vals del obrero (1996)

Poco te voy a contar que no sepas. A mí ni de primeras me pareció nada del otro jueves, pero era tan adictiva y burlona, que todos los fumetas la acogieron en su lecho, fueran roqueros o monjes de clausura. La pongo más por lo que significó para la banda que por lo que significó para mí.