NOTA: 8 / 10. Mysterika SOS

Pase que con la llegada de Internet, hoy en día cualquiera que se lo proponga medio en serio, puede grabarse un disquito, y sonar más que decentemente. Pase que si te lo curras a tope, seas capaz de hacerte una autopromoción guapa. Pasen muchas cosas…

 

Pero lo que no cuela es que por mucho que facilite las cosas la red de redes, si a la fachada de la producción, del artwork o del nivel de profesionalismo que hayas colado a los ojos de cualquiera, no le metes detrás una base de talento, ganas, trabajo, compromiso y demás quehaceres, lo importante, que es la música, se terminará diluyendo por mucho pelotazo que hayas pegado de primeras.

Justo todo eso que te acabo de soltar es lo que aúnan Mysterika, una pedazo de banda de metal progresivo, rock duro, con su A.O.R. por momentos y todo, que te deja con el culo carpeta desde que tras la intro te mecen en un torrente sonoro que a la primera oleada me recordó a los Avalanch de su última época, para sorprenderte por segunda vez (en dos canciones…) con una “Trozos de papel” positiva, melódica y entusiasta.

En “Alzar el vuelo” se van a más de siete minutos en un ejercicio brillante donde cargan con todo, meten solos de guitarra, de teclados, y que se mueve por las baldosas amarillas de los Mago de Oz más pomposos. Deslumbrante.

“Alas” se cuela entre mis favoritas. Es muy power, pero que tira de doble bombo y guitarra saturada con soltura; muy placentera…

La balada del asunto se llama “Gris y azul (GWI9525)”, montada sobre teclados y acústicas, y que tiene lo que hay que tener: una letra que sube hasta el estribillo para mantenerse arriba, plagadita de sentimiento.

Son sólo ocho cortes; suficientes, amigo lector. Normalmente desde que cae un disco en mis manos hasta que me empapo de él, lo asumo, lo degusto y hago la digestión para hacer una crítica, pasa más menos una semana; dos días he necesitado para SOS. Efectivamente, ha sonado sin cese.

Nuestra escena viste de gala, y Mysterika están invitados al banquete por méritos propios. Apúntatelos.