Una de las bandas más grandes de este siglo, vuelve a la palestra con Simulation Theory, y como a todas las grandes bandas les pasa, va a dejar disparidad de opiniones entre sus seguidores.

Si lo que buscas son poderosos riffs de guitarra y caña este no va a ser tu disco, pero tienes que darle una oportunidad y acercarte a él sin prejuicios pues estamos ante un gran álbum, y en mi opinión creo que supera al anterior Drones.

No han escatimado en medios, podemos hablar de superproducción, donde se ha experimentado con nuevos elementos, si bien los riff de guitarra se han matizado, han tomado relevancia sintetizadores, efectos digitales, el piano y la inconfundible voz de Matt Bellamy.

Todo el plástico es un guiño a la cultura pop de los años 80, desde la portada, hasta los vídeos que han servido de adelanto, llenos de referencias a esa década, y por ello tal vez nos da la sensación de estar ante la banda sonora de una peli de los 80.

“Algorithm” abre el disco, con un comienzo propio de una película de ciencia ficción con el que nos vamos sumergiendo en su atmósfera. “The Dark Side” es el siguiente en caer, corte pegadizo y que entra fácil, es el típico corte propio del trío británico.

“Pressure” tiene aires más modernos y nos invita a bailar, ha sido uno de los temas que nos han servido de aperitivo, con un interesante vídeo clip lleno de referencias ochenteras. Le llega el turno a “Propaganda”, tema completamente diferente a los anteriores del disco, donde Matt Bellamy tira de “falsete”.

En “Break it to Me”, toma protagonismo la guitarra, pero sin venirse mucho arriba, dando paso a “Something Human”, un medio tiempo algo nostálgico.

Seguimos con “Thought Contagion” el séptimo corte, que mejora con las sucesivas escuchas. El siguiente  tema “Get Up and Fight”, es por momentos muy popera.

Viajamos al mundo del techno y la electrónica con “Blockades”. Ya en la parte final nos encontramos con “Dig Down” con góspel incluido y que me trae a la cabeza a George Michael.

Y para cerrar “The Void” en el que los efectos de sintetizadores le dan un aire oscuro, futurista, galáctico.

Un notable disco, no es el guitarrero y cañero que algunos seguidores de MUSE están esperando, pero sin duda no defrauda y se disfruta de principio a fin.

NOTA: 8 / 10