lujuriaHoy en Siete Pecados, una banda que lleva por nombre uno de los mismos. Como anillo al dedo…

Con una larga historia y discografía a sus espaldas, extraer sólo siete temas ha sido una tarea más que ardua. Siempre fui muy fan de Óscar y los suyos, desde que arrancaran con un hard rock y una producción digamos regulera, hasta su caminar actual orgulloso por los senderos del más puro y genuino heavy metal. Gula, soberbia, pereza, envidia, ira, avaricia…y Lujuria.

 

Estrella del porno”. Cuentos para mayores (1995).

Como decía en la intro, Lujuria se estrenaron hace más de 20 años con un LP que gastaba rocanrol ochenteno por los cuatro costados, y aunque la producción distaba mucho de ser la idónea, la idea, el descaro, el morro y las ganas de pasarlo bien proyectaron a los segovianos a una escena falta de los elementos que destilaban. “Estrella del porno” era una carta de presentación perfecta.

 

“Se acabó tu juego”. República popular del coito (1997).

En su segundo trabajo discográfico, siguieron la estela de su debut, pero ya consiguieron un sonido y unas composiciones mucho más maduras y trabajadas. Poco a poco iban endureciendo su sonido, y el tema que abría la placa era un cañonazo que a día de hoy sigue entre mis predilectas.

 

Escuadrón 69”. República popular del coito (1997).

No quiero mostrar más de lo necesario por disco, porque me quedaré sin Pecados, pero no podía pasar por alto el tema que enarboló casi una filosofía de vida. Imperdible.

Únete al escuadrón.

 

“Corazón de Heavy Metal”. Sin parar de pecar (1999).

Este disco se convirtió en mi preferido de la banda durante mucho tiempo, y estaba lleno de temazos ya con una producción lograda y un sonido bien empastado, y que nos devolvía a un combo que seguía empecinado en sexualizar cada LP, pero que cada vez se abría más hacia otros valores. Este “Corazón de Heavy Metales un himno atemporal que marcó aquella época de Lujuria.

 

“La favorita del Rey”. Enemigos de la castidad (2001).

Una historia de lo más grotesca la narrada en un corte formalizado a golpe de doble bombo; metal contemporáneo plasmado en un compacto que se acercaba a la hora de duración, y que tenía en este tema un exponente claro de por donde iban los tiros. Brutal.

 

“Mozart y Salieri”. El poder del deseo (2003).

Ya con una base de teclados asentada en el sonido de la formación, Lujuria regresaban con un formato de 6 miembros y un disco que rozaba la perfección en estructuras y originalidad, y donde ya desarrollaban temas rayanos en el progresivo, sin perder de vista la velocidad y la caña habituales.

 

“Balada para una vida”. Llama eterna (2010).

Siempre amigos de las covers, Lujuria se metían de lleno en un charco que acabaría resultando un LP de tributos a cada cual más certero. Hemos elegido el que dedican a Burning, pero habría valido cualquiera.