los suaves santa compañaNOTA: 9 / 10

Estamos ante el que es mi disco favorito de los de Ourense, publicado en 1994, y aunque la banda sigue gozando de gran popularidad, y ya anda en la recta final de su anunciado fin, la primera mitad de la década de los noventa fue su época de mayor esplendor.

Guitarras poderosas, de la mano de Alberto Cerijo al frente de ellas, y las letras de Yosi con ese toque melancólico, triste e incluso depresivo, tan propias de Los Suaves; historias de perdedores que tan bien sabe narrar.

“El Afilador” con su toque épico y melancólico, “Ahora que me dejas” y “Dulce Castigo”, dos trallazos made in Los Suaves, en las que las letras no tienen desperdicio. Yosi  está sembrado no sólo en ellas, sino en todo el disco. Y “Si pudiera”, quien no ha querido ir a comprar un billete para el tren de “otra oportunidad”,  conforman el póker de clásicos de este discazo.

Completan el LP “Hendrix”, esa adaptación del “Foxy Lady” de quien da título a la canción, “¡Pobre jugador!”, otra historia de ‘perdedores’ muy en la línea de “Malas noticias”, “Otra noche, otra ciudad”, que nos cuenta la vida de los músicos en la carretera, “No me mires”, la otra lenta del disco, un corte acústico lleno de melancolía. Y para cerrar el tema que título al disco, “Santa Compaña”, a modo de epílogo con monólogo de Yosi sobre el fondo de coros de ultratumba, todo muy lúgubre, muy acordes con el título.

Añadir que la gira en la que defendían este disco  tuvo su reflejo en aquel ¿Hay alguien ahí?, doble directo de 1995 que tampoco tiene desperdicio, y que bien merece otra crónica en esta sección.

Los Suaves, no cabe duda, son y serán una de nuestras más grandes bandas de rock; pocos pueden presumir de haber abierto los shows de Ramones y de los mismísimos Rolling Stones, y ahora que nos dicen adiós, sirva de homenaje esta reseña de este LP que tan buenos ratos me ha hecho pasar.