Han pasado 20 años desde la última publicación de las californianas L7, banda que para muchos seguidores es de una gran importancia dentro de la escena punk y alternativa, asociada al movimiento grunge y que sin saber cómo desapareció de golpe de la escena musical, casi saliendo por la puerta de atrás.

Por eso, muchos celebramos su vuelta a los escenarios y muchos nos poníamos nerviosos con los adelantos que la banda nos iba ofreciendo, como ocurre con “Dispatch From Mar-a-Lago”, energía punk, humor y reivindicación, esta vez contra Donald Trump.

Y por fin llegó el día de su última publicación Scatter the Rats, 11 cortes en los que uno se da cuenta que ese fuego revolucionario ha perdido fuerza, y me explico, el punk con conciencia y su toque de humor siguen estando; y no me mal interpretéis, el disco es bueno, pero tal vez uno esperaba más energía, más velocidad, y vuelvo a explicarme, el disco cuenta con acordes de energía pesados, voces malcriadas y ocasionalmente gritadas, y hasta tiene buen ritmo, punk sin ningún tipo de lujos.

Cierto que los singles dan gran impulso a la obra, pero los demás cortes carecen de contundencia, de ese poder inicial, “Stadium West” y “Burn Baby” tiene algo de ello.

Una canción poco característica y que puede ser la mejor del disco es “Holding Pattern”, en la que Donita Sparks nos ofrece su lado más personal, ese momento en el que se rompió la banda, mostrando su descontento en un momento difícil de su vida.

“Proto Prototype” y “Fighting Grave” son canciones de heavy metal sucias y retorcidas. “Garbage Truck” y “Satidium West” recurren al amor de L7 por el punk de New York de los 70.

Celebramos este lanzamiento, celebramos la vuelta de L7 a los escenarios y celebramos que sigan siendo tan auténticas.