korn the serenity of suffering criticaGrata sorpresa me he llevado con este último álbum de los californianos Korn, que a mí personalmente me ha gustado muchísimo. Disco que se asemeja más a las primeras realizaciones de esta banda y que abandona esa senda tan de medianía de los últimos trabajos, volviendo a demostrar que son una banda fuerte y muy original.

Como hemos comentado, el disco nos recuerda a unos Korn primigenios, con todos los elementos propios del género que se encargaron de encabezar, el Nu metal, y con la aportación de nuevas innovaciones que hacen que la obra suene muy actual.

Los temas son agresivos, como “Insane”, el encargado de abrir el plástico, que es un trallazo, donde se mezclan melodías y voces guturales, al igual que ocurre con  su sucesora “Rotting in Vain”, enorme canción, pura caña con presencia de un bajo con tintes profundos y un Jonathan Davis  mezclando voces limpias con guturales y cantando, como hace más de una vez, en forma de “scat”, que viene a ser una especie de improvisación vocal de frases sin sentido para convertir la voz en un instrumento, algo más propio de géneros como el Jazz.

El tercer corte “Black is the soul” es un tema con ciertos tintes oscuros, con cierta melancolía y algún que otro grito desgarrador. Continuamos con “The Hating” donde hay bastantes efectos y se presentan unas guitarras con unos acordes que parece que te apuñalan junto con un buen estribillo.

“A different World” es otro temazo que además cuenta con la colaboración de Corey Taylor, aportando lo que mejor sabe hacer; sobran las palabras.

La melodía va a estar presente en todo el disco que se mezcla a la perfección con la tralla, pero va a predominar en temas como “Take Me”, que hace que sea una canción muy efectiva y resultona; al igual que ocurre con “Everything Falls Apart”“Die Yet Another Night”, aunque esta última  tiene un toque más potente.

“When You´re Not There”  sigue en la misma línea, con ese tono tan melancólico del que hacen gala estos chavales. “Next In Line” vuelve a mezclar todos los elementos del “Nu metal”, efectos de guitarra, voces guturales y limpias junto con mucha distorsión. De la misma forma se nos ofrece “Please Come For Me”, que es la encargada de cerrar el disco antes de llegar a los Bonus Tracks, dos cortes que para nada están de relleno y que además son un regalo para el oyente. “Baby” nos recuerdan a un “Freak On a Leash”, una canción muy vacilona, directa y efectiva, donde el estribillo se te queda grabado en la cabeza, baby baby baby………cuesta quitárselo. Y ya para cerrar la melódica “Calling Me Too Soon” que a medida que avanza va subiendo en intensidad.

En definitiva, los chicos de Korn se han quitado el polvo y han abandonado ese toque rancio en el que estaban cayendo y nos han ofrecido un disco de lo mejorcito. Muy recomendable.

NOTA: 8,5 / 10