NOTA: 10 / 10. booksouls

Mientras escribo estas líneas, Maiden ya está preparando el Ed Force One para empezar su gira y recorrer todo el mundo para presentarnos The Book of Souls, su último trabajo.

Con un Bruce Dickinson recuperado y un fabuloso doble LP, Iron Maiden volvió a ocupar los puestos más altos de las listas de ventas.

Cuando uno tiene este disco en las manos y lo escucha por primera vez, se da cuenta de que está ante una joyita musical.

Producido por Kevin “Caverman” Shirley, recuperando las letras puntiagudas en su nombre y con una portada sobria (con Eddie esta vez caracterizado como una momia azteca), se nos presenta este ambicioso proyecto de la doncella, donde los temas tienden hacia el metal progresivo sin dejar de ser propiamente Iron Maiden. Tampoco es tan desconcertante porque el coqueteo con lo progresivo ya lo iban anunciando en anteriores trabajos.

El Disco I comienza con un excelente intro que nos prepara para lo que será el primer tema “If Eternity Should Fail”, compuesta por Bruce Dickinson. Es un excelente inicio, Maiden total y con un Dickinson que se nos muestra en forma. La canción es muy buena y en principio estaba destinada para un proyecto de Bruce en solitario, pero al escucharla Steve Harris y ver lo buena que era, le pidió que la incluyera en este Cd. Como curiosidad, la canción acaba con un pequeño discurso donde unos personajes se presentan y es el comienzo de una historia que el cantante tiene en su cabeza, y que puede ser un antecedente de un próximo trabajo en solitario.

“Speed of Light” es el single de lanzamiento. Con Nicko McBrian golpeando un cencerro y Bruce pegando uno de sus gritos típicos, cabalgamos por este tema de estribillo resultón y pegadizo.

“The Great Unknown”, compuesta por Adrian Smith y Steve Harris, es un tema eminentemente melódico; el típico comienzo suave que gana intensidad para finalizar otra vez suavemente.

Steve Harris compone el cuarto tema, “The Red and the Black”, que seguro funcionará bien en directo gracias a esos coros hechos para que el público acompañe a los músicos. El tema, que dura más de diez minutos, da para acordarse de canciones como “ The Clansman “ o “Sign Of The Cross”.

En “When the River Run Deep” Smith y Harris vuelven a trabajar juntos. Canción rápida que se frena en el estribillo para luego volver a acelerar, y donde hay tiempo para el lucimiento de “The three amigos”.

Para finalizar este primer disco, la homónima “The Book Of Souls”. En ésta compone Janick Gers junto con Harris, donde una intro con guitarras acústicas nos mete de lleno en una fabulosa canción en la que Dickinson vuelve a lucirse. En algunas partes es imposible no acordarse de la instrumental “Losfer Words (Big ‘Orra)”. Y así, de esta manera, finaliza la primera parte del Libro de las Almas.

“Death Or Glory” es la encargada de abrir el Disco II, donde la pareja Smith y Dickinson, que tan bien funcionan juntos, nos regala esta canción que tienen tanta pegada y que seguro tendrá buen resultado en directo.

En “Shadows of the Valley” vuelven a trabajar la dupla Gers – Harris; un inicio a lo “Wasted Years”, con mucha melodía de guitarras y con coros made in Maiden.

Seguidamente nos topamos con la que es la canción más corta del disco, dedicada al cómico Robin Willams: “Tears of the Clown” (Smith/Harris), en la que se reflexiona sobre los tormentos interiores que tienen las personas que se dedican a hacer reir a otras y que por fuera aparentan felicidad, pero por dentro….. “who motivates the motivator”.

“The Man of Sorrows”, tema en el que Dave Murray demuestra sus dotes como compositor, y junto con Harris se marcan este medio tiempo.

Para el final, una sorprendente canción: “Empire Of The Clouds”, que a pesar de sus casi 18 minutos, es una obra maestra y en la que Dickinson se atreve con el piano dejando una fabulosa intro. Y como si de una película se tratara, se narra la historia de un trágico accidente que tuvo un dirigible. Aquí Bruce aúna sus dos pasiones: la música y la aviación.

Pese a sus más de 90 minutos, el disco no se hace largo ni pesado; sin duda ocupará un puesto de honor en la discografía de la Doncella y de la historia de la música. Muchas veces menos es más, pero en esta ocasión no.

 

Texto: Fernando Martínez (martinezdfer@hotmail.com)