Con este trabajo se  cierra la trilogía que Blaze Bayley puso en marcha en 2016, con Infinitive Entanglement.

The Redemption of Willian Black continúa a groso modo el modelo de sus predecesores, pero en esta ocasión ha contado con Chis Appleton a la hora de la producción, además de ayudar en las letras, y de hacerse cargo de las guitarras tanto en estudio como en directo.

El single de adelanto llegó de la mano de “Prayers of Light”, que contó con la colaboración de la estrella de la WWE, y vocalista de Fozzy, Chris Jericho.

“Redeemer” abre el Lp con una introducción a cargo de los narradores que nos han acompañado durante toda la obra, metiéndonos en ese aire “conceptual”, y que da paso a un tema cañero, Metal con aires melódicos, al igual que en el segundo corte: “Are You Ready”.

Gran labor a las guitarras en “Inmortal One”, con voces en off incluidas y que casi sin pausa nos sumergen  en la siguiente pista, “The First True Sign”, canción con más matices que las anteriores.

Llega el momento de las guitarras acústicas, y los medios tiempos, territorio en el que Blaze Bayley  se adentra con frecuencia en los últimos tiempos y en los que se desvuelve a la perfección; “Human Eyes” es el nombre del tema en cuestión.

El ya mencionado “Prayers of Light” es el siguiente en caer con Chris Jericho en los coros.

Uno de los cortes más destacados es “18 Days”, con la participación de Liz Owen a la voz, formando dueto con Blaze.

“Already Won” es un corte muy hard rockero, corto, contundente y donde Blaze demuestra que está en plena forma.

En “Life Goes On”, vuelven las guitarras acústicas, para tornarse eléctricas y poderosas. Poder y energía que no paran en “The Dark Side of Black”, tema también a destacar sobre el resto; tiene caña, melodías, riffs, y una enorme voz.

Y llega el momento de cerrar el álbum y la trilogía, el fin del viaje de William Black. “Eagle Spirit” con sus cerca de nueve minutos, con sus cambios de ritmo y su toque épico es el encargado de poner el broche final.

El bueno de Blaze Bayley sale con buena nota de este proyecto en el que se embarcó hace ya tres años; ya veremos con que nos sorprenderá más adelante. Lo que es verdad es que durante estos años no ha parado de girar, de patearse todo el planeta, aunque sea en aforos reducidos y en ocasiones en formato acústico; ganas no le faltan.

NOTA: 7 / 10